Mariano Livachoff, jugador de Vicentinos, se encuentra en una delicada situación: desde que dejó de ser jugador de Los Cedros y se encolumnó junto a varios de sus amigos en la aventura de fundar un nuevo club, no volvió a pisar una cancha debido a una sanción que le impuso la institución de Malvinas Argentinas.

Como tantas veces sucedió en el rugby, son muchos los clubes que nacen como una escisión de otro. Desde los famosos CASI-SIC, GEBA-Pucará/Deportiva Francesa/Curupaytí, San Martín-San Cirano, hasta el reciente San Fernando-Delta.
Bajo similares circunstancias fue fundado el Club Vicentinos, un desprendimiento de Los Cedros. Claro que ello trajo aparejado varios obstáculos y rispideces entre las personas que dejaron una institución para embarcarse en el sueño de crear una propia.
La más traumática es la que le toca atravesar al ex capitán del club de Malvinas, que desde el 2012 no puede hacer lo que más ama: entrar a una cancha junto a sus amigos a jugar al rugby.
14232446_1108622042552665_5893929509190087700_nPesa sobre su espalda una sanción impuesta por Los Cedros por “faltar a los valores y a la ética del rugby al fundar un club aun perteneciendo a otro”. Si bien esta pena era de tres años e incluía a siete jugadores en total, cuando se cumplió el plazo de la misma, a Mariano le informaron que la suya era de cinco años por ser “el capitán”.
Hoy, Livachoff continúa luchando por volver a jugar en el lugar que eligió, en una contienda de escritorio que involucra a Vicentinos, Los Cedros y la URBA. Para ello, crearon una cuenta en Facebook: /MarianoSoloQuiereJugarAlRugby, y una petición en la página change.org: https://www.change.org/p/mariano-solo-quiere-jugar-al-rugby

“Me sancionan por haber fundado un club”

El viernes pasado, en la emisión semanal de Minuto 80 Radio, tuvimos la posibilidad de hablar con el jugador, quien detalló la situación que le toca atravesar.
El audio con la entrevista:
Foto: Facebook 
 
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