Santiago Montagner, que sufrió la rotura de los ligamentos cruzados de su rodilla a mediados de año y no pudo jugar las instancias finales del Top 12 de la URBA con Alumni, describió cómo vivió el campeonato desde afuera, apoyando al equipo en cada encuentro. Repasá su alegría luego de levantar la copa.

Santiago, ¿cómo estás viviendo estos instantes posteriores a la consagración de Alumni en el Top 12 de la URBA?
La verdad es que es bastante difícil estar afuera de la cancha. Genera mucha emoción previa, que te la permitís porque no jugás. Es un desahogo muy lindo. Laburamos mucho para esto. El equipo dio todo y la gente, el club desde afuera empujó mucho. Ahora hay que festejar, a sacarse todo de encima y a disfrutar al ciento por ciento todo.
Desde afuera de la cancha igual se te vio muy activo, apoyando al equipo constantemente a pesar de que no podías jugar. ¿Cómo te preparaste para hacer ese partido, manteniendo bien arriba a tus compañeros?
Por suerte el equipo me permitió ese rol, me abrió las puertas desde el primer día que me lesioné y me dejó estar con ellos. La verdad que me costó, me tuve que permitir disfrutar desde otro lado y no se lo deseo a nadie. El día que me permití disfrutar desde afuera, empecé a estar cada vez más con el equipo, a motivarlo y hacer lo que se puede hacer. Creo que los únicos que saben la locura que manejamos somos los que estamos adentro… Es una locura esto.
Este momento, ¿era como te lo imaginabas?
No, nunca me imaginé algo así. Creo que esto recién arranca. Recién lo voy a poder explicar dentro de una semana cuando terminen los festejos.
¿Qué significa para ustedes ganarle a un gran campeón como Hindú, que les había ganado la final el año pasado? 
Creo que el rival es anecdótico. Sea quién sea, lo importante es lo que haga el equipo los ochenta minutos adentro de la cancha, poder ganar, poder obtener la victoria, llevar la copa a Alumni y eso es lo que hoy nos da la alegría, más allá de quién haya sido el rival.
 
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