El conjunto de Villa de Mayo venció 26-16 a Pucará como local y continúa invicto, con siete triunfos en igual cantidad de presentaciones. En la próxima fecha visitará al CASI.

Parecería que la vuelta de Esteban Lasala como entrenador del primer equipo de CUBA encendió un motor que parecía “oxidado”. Porque tras los títulos de la URBA en 2013 y el Nacional de Clubes de 2014 -con “Rulo” al mando-, el plantel poco a poco perdió figuras importantes que resintieron su andamiaje.
Pese a las finales del Top 14 en 2014 y 2015 -ambas perdidas con Hindú- y la semifinal del Nacional de Clubes 2016 -caída ante Belgrano-, se veía un conjunto con un nivel que estaba lejos de aquel que conoció la gloria.
El regreso de su mentor en este 2017 provocó una revolución en Villa de Mayo. Si bien no superó la primera fase en el certamen nacional -con polémica incluida-, arrancó con todo en el Top 12.
No es aquel equipo campeón que mezclaba talento con mentalidad ganadora, pero esta joven escuadra tiene mucho del segundo atributo: solidez psicológica y emocional para desgastar al rival y no desesperarse cuando el partido no le es favorable.
Hoy, ante el siempre peligroso Pucará, volvió a demostrarlo y con tries de Santiago Tsin, Tomás Passaro y dos try-penal, más una conversión de Santiago Viacava, se quedó con un duelo incómodo y estiró su invicto. Tiene 31 puntos y es líder del Top 12, con nueve unidades más que su escolta, Newman.
 
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