Tarde pero seguro. Belgrano volvió a levantar una copa tras 48 años y se convirtió en el mejor equipo de la URBA.

El día comenzó lluvioso. Todo daba a entender que el partido se iba a jugar bajo agua. Pero a menos de dos horas de comenzar el encuentro, el sol se hizo presente en la Catedral del rugby argentino.
Las instalaciones del CASI comenzaron a llenarse de a poco mientras los jugadores ingresaban a la cancha para verificar el estado del terreno. Nadie quería regalar ni un centímetro en lo que sería la revancha de la final del Nacional de Clubes.
La llegada del grueso de las hinchadas se produjo casi sobre la hora. El estadio lució lleno al momento en que comenzó el encuentro y nadie se movió de sus lugares. Los de Belgrano se ilusionaban con cortar la racha de 48 años sin títulos; mientras que los de Hindú querían mantener el dominio del rugby de la URBA.
A lo largo de toda la final las hinchadas alentaron sin parar, pero con el correr del partido «La 16» se empezó a llevar todas las miradas a medida que comenzaba su postergado festejo.
La fiesta fue total cuando el 25 a 10 final se confirmó y el Marrón consiguió el título. El público invadió la cancha y comenzó la ronda con los jugadores gritando «dale campeón!».
El podio tuvo el reconocimiento de los jugadores de Hindú hacia los de Belgrano, formando un pasillo y saludando a sus rivales por el título obtenido. Gran actitud de los jugadores de Don Torcuato, que se fueron dolidos por la derrota pero sabiendo que siguen entre los mejores equipos.

 

Por el lado de Belgrano, el ‘Oso’ Galli y Ferronato fueron los grandes ovasionados de la tarde. El primero por su historia junto al Marrón; y el segundo por ser la figura y tryman del torneo, además de ser elegido el mejor jugador de la final.
¡Felicitaciones Belgrano! ¡A festejar como corresponde!

+ La crónica de la final

+ Los puntajes del campeón

+ Historial de campeones

+ Para el bronce

+ Las mejores fotos del partido

+ Postales del campeón

 
share on:
share on: